LA POLITICA EXTERIOR DE MEXICO

(Segunda Parte)

Por: Lic. Anderson Zenteno Avila

Tal y como se mencionó en el artículo anterior (La Política Exterior de México-Primera Parte) la facultad de suscribir tratados internacionales corresponde al Ejecutivo y su ratificación al Senado de la República, por lo que considero necesario iniciar un debate nacional sobre la inclusión de la Cámara de Diputados en la ratificación, abrogación y denuncia, además del Senado, de los tratados internacionales.

El fenómeno de la globalización así como la creciente interdependencia que caracteriza las relaciones entre las naciones, obliga a que las resoluciones de carácter económico, político y social se sustenten cada vez más en los acuerdos internacionales por lo que, bajo el interés permanente de construir una Política Exterior de consenso y garantizar una representación más auténtica de la sociedad, debe ampliarse la participación de la Cámara de Diputados en la elaboración y ejecución de la Política Exterior Mexicana.

Acuerdos de gran envergadura como fue el Tratado de Libre Comercio con América del Norte, obligaba a la votación de un resolutivo de carácter jurídico por parte, no sólo de los senadores del país, sino también de los 500 diputados que integran nuestra cámara federal.

Bajo esta perspectiva, sin lugar a dudas garantizaríamos el fortalecimiento de los acuerdos relacionados con la política internacional de México, pero sobre todo lograríamos una mayor y eficaz corresponsabilidad bicameral.

Por otro lado, es de suma importancia reconocer la capacidad que pueden ejercer los congresos locales de las entidades federativas en beneficio del fortalecimiento de las relaciones interparlamentarias y de la integración de nuevos marcos de entendimiento con sus similares, allende de nuestras fronteras.

El logro de dicha estrategia permitiría fortalecer el federalismo de nuestro país además de propiciar mayor responsabilidad en las decisiones correspondientes a nuestras Relaciones Internacionales.

En el deplorable contexto actual del desarrollo nacional, de nuestro crecimiento económico, así como la permanente involución política y social de la cual somos testigos día con día, dependerá de la identificación de las ventajas comparativas que cada estado de la federación guarda en su interior, incluyendo por supuesto su organización y funcionamiento municipal, para la elaboración y aplicación de nuevas políticas públicas que se vinculen al fortalecimiento de nuestra política exterior consecuentes de la identificación de las necesidades fundamentales de los mexicanos allende de nuestras fronteras y de los que permanecemos dentro del territorio nacional.

Cada uno de los congresos estatales, bajo una estricta coordinación con la Federación representa una fuente abundante de propuestas que fortalecerían a la Diplomacia Parlamentaria Mexicana.

Con base en lo anterior y a manera de conclusión es necesario señalar que bajo las exigencias del régimen internacional producto del fenómeno de la globalización y regionalización de los mercados, es imperativo asimilar el surgimiento de nuevos actores nacionales e internacionales en la elaboración de los marcos normativos mundiales en materia de Política Exterior y Diplomacia Parlamentaria.

En el caso particular de nuestro país, debemos abrir a debate nacional la discusión con respecto a la participación de los congresos locales en la toma de decisiones en materia de Política Exterior y otorgarle mayores atribuciones en la materia al Poder Legislativo, en especial a la Cámara de Diputados.

El buen desempeño de la Política Exterior mexicana en el nuevo concierto de naciones dependerá de la elaboración

de innovadores marcos jurídicos que permitan la colaboración de nuevos actores de la sociedad mexicana, tal es le caso de otorgarle la facultad a los diputados para aprobar, abrogar o denunciar tratados y acuerdos internacionales que celebre nuestro país con el exterior.

La Política Exterior así como la Diplomacia mexicana se han caracterizado más por reaccionar ante hechos consumados que por prevenirlos o evitarlos, dicha actitud denota una pasividad de los encargados de nuestra Política Internacional.

Es necesario el fortalecimiento de marcos jurídicos nacionales que nos permitan distinguir a la Diplomacia y Protocolo Parlamentarios aplicados en los organismos internacionales de los procedimientos aplicables en los Poderes Legislativos nacionales de los Estados.

No podemos esperar más para la elaboración de un proyecto nacional en materia de Política Exterior, resultado de una amplia consulta nacional, que permita a través de la participación de nuevos sectores de la sociedad mexicana, lograr una política exterior de consenso.

Cada una de las tareas que se realicen en la materia encuentra justificación y sustento en el interés de jóvenes políticos que buscamos ser ejecutantes de renovadas políticas, que no sólo fortalezcan a nuestra Política Exterior, sino también a todo nuestro país.

Fin Segunda Parte

Por:Lic. Anderson Zenteno Avila

No obstante, del preciado legado histórico que dio lugar a nuestros principios de Política Exterior; a la tradición y buena imagen que ésta y nuestra Diplomacia guardó durante muchas décadas en el escenario internacional; al análisis y búsqueda incesante de la satisfacción del interés nacional -esencia y fundamento de cualquier política pública- somos testigos que en la actualidad nos encontramos con el desconocimiento total de dicho interés nacional lo que nos ha llevado a mostrar una Política Exterior completamente pasiva y reactiva ante hechos ya consumados, proceso real y completamente contrario a lo que hoy nuestra flamante Canciller ha querido manifestar de manera reiterativa al señalar a nuestra Política Exterior como “activa y cimentada en el respeto de cada uno de nuestros principios históricos”. Falso señora secretaria.

Es lamentable seguir utilizando ante el concierto de naciones y nuestra sociedad tales pronunciamientos, cuando todos sabemos que en la actualidad una de las características de la Política Exterior de México es precisamente su pasividad. El continuismo inherente en reaccionar ante hechos consumados, así como la carencia de estadistas con visión y previsión, refleja la carencia de un proyecto nacional en materia de Política Exterior y claro esta, la exclusión de ágiles procesos de negociación, lo que nos ha llevado a la presencia de lamentables prácticas diplomáticas.

Con base en lo anterior y por citar algunos ejemplos, recordemos la deplorable actuación de nuestro embajador en Canadá, Francisco Barrio, quien no fue capaz de hacer frente de manera responsable y eficaz a la protección y salvaguarda de los intereses de los connacionales que deseaban ingresar a territorio canadiense ante la sorpresiva solicitud de visados que ahora exige dicho gobierno.

Un caso más reciente (febrero del 2010), cuando se solicitó a través del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) a la Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exterior de nuestra Cancillería, el padrón de paisanos que han fallecido en centros de reclusión en territorio de Estados Unidos. ¡Vaya sorpresa! cuando la respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores de nuestro país fue que se desconoce dicha información, es decir, no existe tal padrón o registro requerido. Está demás abundar en la decepcionante e inverosímil respuesta recibida de tales autoridades nacionales.

Hoy más que nunca es deber de los legisladores mexicanos identificar y desterrar aquellos elementos peculiares que han hecho de la conducción de nuestras relaciones internacionales sinónimo de incoherencia y falta de dirección.

Vemos con preocupación que el Ejecutivo Federal así como quienes pretenden guiar nuestra política exterior, se han caracterizado por la práctica recurrente de confundir el término de de Diplomacia con Política Exterior. Tal y como señala Stoessinger, por mencionar alguno de los teóricos más importantes en la materia “Política Exterior de una nación es la expresión de su interés nacional frente al de otras naciones” mientras que, tal y como la define Harold Nicolson “la Diplomacia es el manejo de las Relaciones Internacionales mediante la negociación; el método merced al cual se ajustan y manejan esas relaciones por medio de embajadores y enviados; el oficio o arte del diplomático”

Como se puede comprender, la Diplomacia incluye técnicas de cooperación con las que un Estado persigue satisfacer sus intereses fuera de su jurisdicción territorial.

En la actualidad, las grandes transformaciones que han caracterizado el escenario mundial, obligan a que los gobiernos modifiquen de manera muy particular sus estrategias y marcos jurídicos nacionales encargados de la conducción de la Política Exterior. La participación cada vez más activa de nuevos actores en el espectro de las Relaciones Internacionales, consecuente del proceso que conlleva la regionalización internacional, invita a modificar los marcos jurídicos nacionales con la finalidad de incluir en la elaboración del proyecto nacional en materia de Política Exterior, a los Poderes Legislativos nacionales en su totalidad.

Las instancias legislativas de cualquier Estado, las cuales en el presente buscan la vinculación con sus homólogos de otras latitudes a través de la práctica interparlamentaria, representan fuentes imprescindibles para la construcción de nuevos mecanismos de cooperación bilateral y multilateral los cuales permiten fortalecer las Relaciones Internacionales de los Estados.

Hoy en día la mayoría de los Poderes Legislativos de los Estados representados por sus congresos o parlamentos nacionales, cuentan con instancias encargadas de fortalecer las relaciones con otros órganos legislativos internacionales, supeditando dicha tarea a una normatividad propia consecuente mas de sus reglamentos internos, que de un marco jurídico que permita distinguir de manera muy particular, el mecanismo que conlleva la Diplomacia con el propio y característico procedimiento que corresponde al Protocolo Parlamentario en sus ordenes internos.

Es por ello, que considero necesario eliminar acotaciones que complican las actividades que el legislador nacional realiza en materia de Política Exterior, por lo que es fundamental otorgarle aplicabilidad al Protocolo y Diplomacia Parlamentaria a los Poderes Legislativos nacionales de cada uno de los gobiernos y en específico al de nuestro país.

La Diplomacia y el Protocolo Parlamentario deben contemplar la inclusión de las tareas que los diputados y senadores de los congresos nacionales realicen en materia de Política Exterior al intercambiar experiencias y negociaciones con sus homólogos extranjeros. La Diplomacia Parlamentaria debe extender su ejecución a los procedimientos y normas de conducta que se establecen, no sólo en los Organismos Internacionales, sino también en la relación interparlamentaria que llevan a cabo los congresos legislativos nacionales de cada uno de los Estados.

Nuestro país dueño de una gran tradición legislativa, debe ser protagonista destacado en la construcción de un nuevo marco jurídico que permita establecer el Protocolo Parlamentario adecuado que colabore en la construcción de nuevas bases en nuestra Política Exterior.

Dicha tarea implica la modificación a nuestra Carta magna la cual establece con claridad los sujetos jurídicos que participan en la elaboración de la Política Exterior Mexicana.

La Constitución mexicana señala en el capítulo correspondiente a las facultades del Congreso en su articulo 73, fracción XX, la facultad de este para expedir leyes de organización del cuerpo diplomático y consular mexicano; de igual forma el artículo 76 fracción I permite al Senado de la República analizar la Política Exterior del Ejecutivo así como la ratificación de los tratados internacionales y convenciones diplomáticas que éste celebre; por su parte el artículo 89 fracción X faculta al Presidente de la República dirigir la Política Exterior y celebrar tratados internacionales para someterlos a la ratificación del Senado, así como la conducción de la Política Exterior con base en los principios normativos históricos que todos conocemos:

- La autodeterminación de los pueblos.

- La no intervención

- La solución pacífica de controversias

- Proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.

- Igualdad jurídica de los Estados.

- Cooperación internacional para el desarrollo.

- La lucha por la paz y la seguridad internacionales.

Fue necesario recordar nuestro marco constitucional en materia de política exterior, para fundamentar que dependerá de la reforma a nuestra Carta Magna, para el establecimiento de nuevas atribuciones que obliguen a la participación de otras instancias nacionales en el análisis y discusión de la Política Exterior mexicana.

El Congreso de la Unión, integrado por la Cámara de Diputados y la de Senadores, realizan tareas legislativas vinculadas con nuestras relaciones internacionales; sin embargo, es la Cámara de Diputados la que se encuentra rezagada en el proceso constitutivo de nuestra política exterior.

No obstante, de la existencia en la Cámara de Diputados de una Comisión de Relaciones Exteriores, dicha comisión no posee atribuciones resolutivas en cuanto a la política exterior mexicana se refiere. Además ningún diputado participa en las labores correspondientes a la aprobación de tratados internacionales.

Como sabemos, la facultad de suscribir tratados internacionales corresponde al Ejecutivo y su ratificación al Senado de la República, por lo que considero necesario iniciar un debate nacional sobre la inclusión de la Cámara de Diputados en la ratificación, abrogación y denuncia, además del Senado, de los tratados internacionales.

Fin Primera Parte.


AVISO PARA LOS LECTORES DEL BLOG POLITICO DE ANDERSON ZENTENO AVILA

México a 20 de mayo del 2009.

Estimados amigos lectores:

Les escribe su amigo Anderson Zenteno con la finalidad de agradecer sus lecturas frecuentes, valiosos comentarios y visitas a mi blog político “politica.ecorporativo.com/blog”.y al mismo tiempo hacer de su conocimiento que recientemente nuestro servidor ha descubierto la existencia de direcciones electrónicas falsas que se dedican a plagiar y afectar (jaquear como se le llama en el argot cibernético) de mala fe textos y obras literarias protegidas por el que suscribe y otros autores mas, todos respaldados por la importante firma de la Consultoría Política Enlace Corporativo a la cual pertenezco. Una de estas falsas direcciones aparece como blogs.deperu.com la cual no tiene absolutamente ninguna relación con nuestra página “politica.ecorporativo.com/blog”. ni con las tareas que venimos desarrollando a nivel nacional e internacional dentro de Enlace Corporativo.

Con base en lo anterior me permito alertarlos para que cada vez que deseen consultar alguna de mis obras literarias a través del buscador google verifiquen que aparezca mi nombre, Anderson Zenteno Avila, así como la dirección del blog político en el último renglón de cada uno de los bloques vinculados con mis artículos literarios, es decir debe aparecer “política.ecorporativo.com/blog”.

Sin otro particular les reitero mi agradecimiento y les mando un cordial y afectuoso saludo.

A T E N T A M E N T E

ANDERSON ZENTENO AVILA


El FENOMENO MIGRATORIO MEXICO-ESTADOS UNIDOS

(SEGUNDA PARTE)

Por:. Anderson Zenteno Avila

En la actualidad, diversos sectores ultra – derechistas estadounidenses, identificados por la aplicación constante de conductas discriminatorias en contra de los inmigrantes, en especial de nuestros paisanos, parecen haber olvidado el origen histórico de Estados Unidos y su conformación como nación independiente; se deja de lado que gracias a la integración de una sociedad pluricultural, compuesta por grupos de individuos provenientes de distintas partes del mundo, el territorio del norte logró desarrollarse, aún más rápido, que su propia metrópoli, Inglaterra.

“Desde la fundación de las 13 colonias, Inglaterra adoptó una política de puertas abiertas para la inmigración con amplias facilidades para su asentamiento, a fin de que ésta contribuyera al desarrollo de las poblaciones con su fuerza laboral permitiendo que al mismo tiempo se generara riqueza.”[1]

Recordemos que en 1776, año de la independencia de Estados Unidos, su crecimiento económico comenzó a desarrollarse gracias a la instrumentación de políticas migratorias de puertas abiertas. Dichas políticas, se interrumpieron después del surgimiento de la vida política de la nación; es decir, del activismo de sectores conservadores que manifestaron su rechazo a la entrada de flujos migratorios bajo el argumento que los grupos de inmigrantes asimilados por la sociedad estadounidense, representaban la causa de escasez de recursos, pérdida de empleos y el origen de los problemas sociales.

A lo largo de la historia del fenómeno migratorio en Estados Unidos, hemos evidenciado la implantación de la estrategia del “estira y afloja” en el acceso de personas a su territorio, la cual se haya supeditada a conveniencias políticas y económicas.

Por citar algunos ejemplos, durante la Primera Guerra Mundial, nuestro vecino del norte permitió la entrada de inmigrantes para sostener su economía y al término del conflicto volvió a restringir el acceso. En 1930, con la depresión económica mundial, Estados Unidos inició deportaciones masivas de población las cuales nuevamente disminuyeron al inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Frente a lo hasta aquí vertido, se han elaborado leyes y programas que han ocasionado fricciones y controversias en la relación bilateral de México y Estados Unidos, debido a la inclusión de conductas racistas y xenofóbicas que no sólo atentan contra la integridad del individuo, sino también contra la soberanía y seguridad de las naciones.

A continuación se enlistan algunas de las leyes más importantes emitidas en momentos trascendentes de la migración hacia Estados Unidos durante las últimas cuatro décadas:

- “Ley de Inmigración y Nacionalidad” (Acta McCarran- Walter): elaborada en 1952 resaltó la ilegalidad que representaba trabajar en Estados Unidos sin documentos migratorios.

- En 1954, la “Operación Espaldas Mojadas”: la cual contemplaba la realización de expulsiones masivas de inmigrantes indocumentados presentes en su jurisdicción.

- Creación del “Consejo sobre Política de Inmigración y Refugiados”, fundado en 1978 bajo iniciativa del Congreso estadounidense, el cual establecía una política de puertas abiertas con ciertas restricciones para la inmigración.

- “Ley de Migración” del Presidente George Bush, dirigida a frenar la inmigración indocumentada y fomentar el ingreso legal, estableciendo una cuota de 700 mil admisiones legales por año.

Además de las leyes anteriores, resalta el planteamiento de operaciones restrictivas para el cruce de inmigrantes, tales como:

a) Operación Bloqueo en El Paso, Texas.

b) Operación Guardián en San Isidro, California.

c) Operación Salvaguarda, en Nogales Arizona.

d) Aumento de agentes, equipo de cómputo y vigilancia en las zonas fronterizas.

e) Sanciones mayores a empleadores y reforzamiento de vigilancia en los centros de trabajo donde 95 % del personal que labora son mexicanos indocumentados.

En agosto de 1996 se modificó la legislación migratoria en Estados Unidos, la cual incluyó severas restricciones, no sólo hacia la inmigración indocumentada, sino también para los residentes legales; por ejemplo, las autoridades migratorias comenzaron a notificar por carta a casi 10 millones de residentes legales de diversos orígenes, con respecto a la suspensión de la asistencia social federal.

Se pretendía que sólo los ciudadanos estadounidenses podrían recibir ayuda federal, por lo que los residentes legales que deseaban conservar los beneficios sociales deberían tramitar su naturalización.

La nueva Ley migratoria es una respuesta a la implantación de una campaña discriminatoria y de desprestigio hacia los inmigrantes, sin importar su calidad migratoria, la cual los convierte en “chivos expiatorios” y culpables de distintos problemas que padece la sociedad estadounidense. En este contexto, es común escuchar argumentos que señalan al gobierno de Estados Unidos como gastador de grandes sumas de su presupuesto en servicios de indocumentados.

Sin embargo, gracias a importantes estudios elaborados por distintas instituciones, se ha comprobado que los inmigrantes pagan más de lo que gasta el gobierno en servicios educativos y de salud; que los trabajos que realizan los indocumentados son empleos que los estadounidenses desprecian y que el subsidio que representa la mano de obra barata ha beneficiado a su economía.

Entre los beneficios más importantes que representan los inmigrantes para Estados Unidos, se encuentran los siguientes:

a) Constituyen una fuerza de trabajo barata debido a los bajos salarios que perciben, lo que contribuye a que se reduzcan los costos de producción de las empresas contratantes.

b) Representan una fuente permanente de mano de obra que Estados Unidos regula a través de sus políticas migratorias, según convenga a sus ciclos económicos y políticos.

c) Pagan cuantiosos impuestos por concepto de su trabajo mal remunerado y de consumo, sin recibir la compensación de aquellos servicios que reciben los trabajadores que residen legalmente tales como: pensiones, beneficios sociales, prestaciones, servicios de salud etc.

d) Su problemática es utilizada para distraer a los ciudadanos estadounidenses de las verdaderas causas del desempleo y el narcotráfico, así como bandera electoral durante los procesos políticos.

Para nuestro país, los beneficios se concentran en la entrada de divisas por concepto de los envíos de los trabajadores indocumentados a sus familias en sus lugares de origen, pues represento en el 2008, una fuente de ingresos de aproximadamente 25,000 millones de dólares.

Las características poblacionales que guardan nuestros paisanos que emigran a Estados Unidos han cambiado en relación con años anteriores. Ahora no sólo emigran campesinos y hombres, existe un alto porcentaje de migrantes urbanos, mujeres y niños, que ya no provienen exclusivamente de los estados con alto índice de expulsión de mano de obra como Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Durango y Oaxaca, hoy en día se agregan también, el Distrito Federal y su zona metropolitana. Así mismo las actividades agrícolas han disminuido al emplearse también en sectores vinculados con la industria.

“En Estados Unidos hay 23 millones de habitantes de origen mexicano. Unos 8.5 millones nacieron en México. De esos, cuatro millones y medio son indocumentados”[2]

Con base en lo anterior, es necesario reconocer que el gobierno de México a través del poder Legislativo y Ejecutivo, ha implementado en distintos períodos de la relación bilateral con Estados Unidos, políticas que buscan brindar una mayor “protección” a los connacionales, así como la satisfacción de sus demandas más urgentes.

Es por ello, que ambos Poderes de la Unión tuvieron a bien modificar la normatividad correspondiente para otorgar el carácter de irrenunciable a la nacionalidad mexicana. En este sentido, se llevaron a cabo foros de consulta en las entidades federativas con mayor índice de expulsión de mano de obra, en los que participaron funcionarios de las dependencias gubernamentales involucradas como la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Gobernación, así como representantes de comunidades de mexicanos que viven en Estados Unidos a fin de satisfacer la exigencia general de los connacionales que radican fuera de nuestras fronteras: no perder la nacionalidad mexicana al adquirir otra de manera voluntaria.

Las reformas a los artículos 30, 32 y 37 constitucionales tiene por objeto brindar a nuestros paisanos que viven en algún otro país, un instrumento jurídico que les permita ejercer plenamente sus derechos políticos y sociales en circunstancias de igualdad con los nacionales del lugar donde decidan residir y adquirir su nacionalidad.

No está de más hacer mención que nuestro país tuvo que denunciar a cada uno de los convenios de que formábamos parte en materia de nacionalidad, en especial cabe resaltar la denuncia ante la Convención de Montevideo sobre Nacionalidad suscrita en 1933, la cual consolidaba la figura de la nacionalidad única.

Es importante precisar que la reforma constitucional concluida por ambas Cámaras del Congreso de la Unión, no contempla la obtención, además de otra nacionalidad distinta a la de origen, de dos o más ciudadanías, es decir, que no implica poder ejercer derechos políticos en dos o más Estados.


[1] Víctor Batta. “Migración.” El Financiero. México, Suplemento especial, 21 de abril ,1996. pág.12.

[2] Rúben Aguilar Valenzuela. “ Migración, política, economía y cultura.” El Universal. México, 18 de mayo de

El FENOMENO MIGRATORIO MEXICO-ESTADOS UNIDOS

(Primera Parte)

Por:Lic. Anderson Zenteno Avila

El fenómeno migratorio ha estado presente a lo largo del desarrollo histórico del hombre y del surgimiento de las civilizaciones; sin embargo, en la actualidad, con el fin de la Guerra Fría y las transformaciones locales e internacionales que conlleva la globalización, la migración internacional representa un objeto de estudio de gran interés para políticos y líderes de países en desarrollo. Hoy en día un creciente número de Estados se caracterizan por ser expulsores de mano de obra debido a la demanda de economías que como consecuencia de sus índices de crecimiento económico y requerimientos laborales son receptoras de considerables corrientes poblacionales.

El nomadismo mundial, una de las características del nuevo escenario internacional, se acompaña del resurgimiento de fundamentalismos religiosos, conductas nacionalistas y prácticas xenofóbicas que, junto con tendencias políticas intolerantes, han provocado el surgimiento de conflictos étnicos y raciales en diversas regiones del planeta.

En la actualidad, el desarrollo de la migración no sólo responde a circunstancias de carácter coyuntural, sino también es producto de fuerzas y equilibrios inmersos en el mercado internacional de trabajo y de factores sociales, políticos y económicos, motivados en gran medida, por las diferencias de desarrollo y demografía entre los países. Es importante mencionar que “durante la década de los años setentas, la población de los países desarrollados se incrementó en aproximadamente 100 millones de personas, mientras que en los países con menor desarrollo lo hizo en 700 millones de individuos”[1]

El análisis del fenómeno migratorio se ha desarrollado bajo el marco de distintas visiones teóricas, desde aquellas que la consideran un asunto de extrema prioridad para la preservación de la seguridad nacional de los Estados, hasta razonamientos simples que la comprenden como un requisito político- electoral imprescindible, tal y como ha sucedido en Estados Unidos.

Además, hemos observado la promoción de opiniones catastrofistas por parte de amplios sectores del gobierno de Estados Unidos, los cuales consideran haber perdido el control de su frontera sur debido al elevado número de indocumentados que ingresan a su país.

Dicha percepción es equivocada, ya que ni por volumen, ni por su incidencia, la inmigración ha excedido la capacidad del Estado para gobernarla.

La problemática en torno a las comunidades de inmigrantes mexicanos establecidos en Estados Unidos, quienes en su mayoría emigran del territorio nacional en busca de mejores condiciones de vida y satisfactores esenciales que nuestro país no logró otorgarles, representa un tema delicado, que, además de afectar la relación bilateral, de no atenderse con la imaginación política necesaria, se corre el riesgo de que se incrementen conductas complacientes y pasivas por parte del gobierno mexicano, en respuesta a flagrantes violaciones de los derechos humanos y laborales de los connacionales; sin olvidar la aplicación de percepciones jurídicas extraterritoriales y violatorias del Derecho Internacional tales como el bloqueo comercial hacia Cuba y las repercusiones políticas para el mundo de la Ley Helms-Burton.

Por citar algunos casos históricos más, se encuentra la propuesta 187, aprobada el 8 de noviembre de 1994, en el estado de California durante la campaña electoral a Gobernador de Pete Wilson; las golpizas propiciadas a varios grupos de mexicanos en el condado de Riverside en1996; la iniciativa 209 en California que pretendía negar los derechos consagrados durante 30 años de la “acción afirmativa” hacia los grupos minoritarios; la Ley de Inmigración Ilegal y Responsabilidad de los Inmigrantes, la cual resalta la desaparición de la igualdad jurídica ante los Tribunales Federales para aquellos inmigrantes que mantengan alguna controversia con el Sistema de Inmigración y Naturalización (SIN), así como la Ley de Bienestar que niega importantes beneficios sociales a los inmigrantes legales que residen en Estados Unidos, entre otras.

Con base en lo anterior los mexicanos distinguimos, cada vez con mayor claridad, una vecindad distante entre ambas naciones. Las constantes fricciones crecen cuando observamos que, paradójicamente a la desaparición de fronteras físicas e ideológicas, se construyen bardas y se utilizan instrumentos militares de avanzada tecnología para la detención de los emigrantes que cruzan la frontera.[2]

No obstante, de los innumerables casos que podrían exponerse, la respuesta de los últimos gobiernos panistas, Vicente Fox primero y ahora el de Calderón, han evidenciado una falta de estrategias y capacidad de prevención en materia de política exterior, en especial, en materia de protección a los connacionales que se encuentran fuera de nuestras fronteras. La práctica recurrente de las notas diplomáticas, la cultura del boletín de prensa, así como la falta de visión de escenarios y perspectivas, son características de la política exterior mexicana. Su acción es reactiva y pasiva, se continúa recurriendo a la resolución de hechos ya consumados.

Por otro lado, es necesario que el Gobierno de Estados Unidos, y en espera de comprobar hechos concretos por parte del presidente Obama, reconozca que no es a través de la aplicación de medidas restrictivas y policiales, transgresoras de los derechos humanos y laborales de los inmigrantes, como frenará su entrada permanente. Por el contrario, como ya se mencionó, inmersos en la profunda contradicción consecuente del derrumbamiento de fronteras físicas e ideológicas que trajo consigo la desaparición de la “Guerra Fría”por un lado, y el levantamiento de nuevos muros que buscan restringir el tránsito de personas por el otro, deberían emplearse mecanismos que permitan un mayor acercamiento y cooperación con aquellos países poseedores de altos índices de pobreza.

En este sentido, hemos observado que, a pesar de la existencia de instrumentos de cooperación comercial entre México y Estados Unidos, como el Tratado de Libre Comercio, por el cual se han incrementado las relaciones comerciales de ambos países a 15 años de su entrada en vigor, no se han generado empleos suficientes que contribuyan en la disminución de las corrientes migratorias de mexicanos que se trasladan fuera de nuestras fronteras. El cierre de un considerable número de empresas, la falta de estrategias de desarrollo y crecimiento de la actividad agrícola, la pérdida del poder adquisitivo, así como la inexistencia de programas eficientes de cooperación, en particular con Estados Unidos, han ocasionado, además de un crecimiento lento de la economía mexicana, que la frontera norte se haya convertido en una zona de franca tensión, a la vez que es considerada como territorio de esperanza para alcanzar mejores condiciones de bienestar por parte de los connacionales.

(Fin Primera Parte)


[1] COLEF. “Indice de crecimiento Poblacional.” Colegio de la Frontera Norte. México, No. 10, 1994, pág. 17.

[2] Con la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la confrontación entre el capitalismo y el comunismo, surgen tendencias en el contexto internacional: una enfocada a la integración de grandes bloques económicos y otra a la fragmentación de antiguos Estados Nacionales al surgir problemas étnicos, culturales o religiosos que obligan a la fragmentación de un Estado a través del enfrentamiento civil de ciudadanos de una misma nación. Así mismo, la construcción de bardas físicas establecidas por Estados Unidos para hacer frente a la Inmigración indocumentada, sólo muestra la intolerancia y subjetividad con que se pretende resolver el fenómeno de la migración.


LA REESTRUCTURACION URGENTE DEL PODER LEGISLATIVO EN MEXICO

Por: Anderson Zenteno Avila.

A partir de la culminación del presidencialismo que caracterizó durante más de siete décadas al sistema político mexicano, es necesario implementar un rediseño institucional que responda a los nuevos requerimientos que el país exige. Sin duda dicha tarea debe direccionarse de inmediato al poder legislativo.

Son tres las transformaciones más importantes que deben ser analizadas con seriedad pero sobretodo con el compromiso y el interés de alcanzar un trabajo parlamentario de alta calidad, sensible a las necesidades políticas, económicas y sociales que la nueva sociedad mexicana reclama.

Uno: es momento de derogar la reforma realizada en al año 1933 por la cual se prohíbe la reelección inmediata de los legisladores. Las circunstancias y transformaciones del quehacer político, no sólo a nivel local o regional sino también internacional, nos exige la modificación normativa y de orden partidista con la finalidad que diputados y senadores puedan ser reelectos por un período inmediato en su cargo como legislador.

La reelección permitiría, en primera instancia, incrementar la calidad y consistencia del trabajo parlamentario del legislador gracias a que se incurriría en la continuidad y seguimiento de los proyectos legislativos, circunstancia que hoy en día en su mayoría es inexistente debido a que cada tres años, la mayoría de los proyectos parlamentarios son interrumpidos o desechados por los legisladores entrantes. Por otro lado, la reelección obliga al legislador a mantenerse trabajando muy de cerca con sus electores, así como atender con eficacia cada una de sus demandas más relevantes, sí en verdad pretende ser reelecto en su cargo para un nuevo período inmediato.

En segundo término, y no por ello menos importante, es necesaria la disminución del número de legisladores. Hemos comprobado que además de no tener la capacidad política y económica para la manutención de 500 diputados y 128 senadores el número va en detrimento de la calidad legislativa requerida en la actualidad.

En cuanto a la Cámara de Diputados se refiere es necesario derogar la reforma de 1987, la cual incrementó de 100 a 200 el número de diputados plurinominales. Disminuyamos a 100 el número de legisladores de representación proporcional para que el total de diputados quede en 400.

En lo que al Senado se refiere, es imprescindible derogar la reforma de 1996 en la que se incrementan 32 senadores por la figura de representación proporcional e integrar tan sólo al senado, tal y como se mantenía en 1993, dos senadores de mayoría y uno de primera minoría lo que nos daría un total de 96 senadores.

Tres: deplorablemente el actual derecho parlamentario mexicano es un código pobre que no responde a las necesidades jurídicas y políticas que conlleven a la formación real de legisladores de calidad, disciplinados y comprometidos con su trabajo legislativo. El Derecho Parlamentario integrado por la ley orgánica, el reglamento y demás disposiciones que regulan la vida interna del Congreso requiere de reformas de extrema necesidad que permitan la regulación e inclusión de sanciones específicas y coercitivas ante alguna falta o mal desempeño que el legislador lleve a cabo al interior del Congreso.

Hoy en día, el marco normativo y conductual interno de nuestro Congreso está integrado más por meras recomendaciones o sugerencias, que por normas claras y serias dirigidas a regular la vida interior y actividades de cada uno de los legisladores. Requerimos urgentemente de una cultura parlamentaria fuerte y ejemplar; no basta terminar con los abusos sino también modificar las costumbres.

ANDERSON ZENTENO

23
Apr

México D.F. a 20 de abril de 2009.

SR. ANGEL MARIO KSHERATTO

DIARIO “ZONA COSTA”

CHIAPAS

P R E S E N T E

El pasado 21 de octubre del 2008 se presentó en el diario “Zona Costa” dentro de la columna que usted dignamente escribe llamada “Fichero Político” información en verdad preocupante con respecto a los malos manejos y manera inadecuada en la que se ha venido desarrollando el programa “Piso Firme” en el municipio de Tapilula, Chiapas.

Sin embargo, y seguramente por un error de transcripción sin mala fe alguna, se mencionó como involucrado a un funcionario inexistente de nombre Anderson Zenteno; cuando en realidad el nombre correcto y completo del responsable y a quien usted se refería es el Señor Anderson Camacho Zenteno quien según datos ya cotejados por el INEGI y el Registro de Información Catastral, tal y como usted lo menciona en su nota informativa, se desempeña en la actualidad como funcionario bajo el cargo de secretario del municipio de Tapilula, Chiapas.

Con base en lo anterior y bajo la plena certeza del profesionalismo y veracidad que a usted lo han caracterizado, además de recurrir a mi derecho de aclaración por ser el afectado directo al confundir mi nombre con el de otra persona como consecuencia de la omisión de un apellido, en este caso Camacho, me permito solicitar su valioso apoyo con la finalidad de realizar la corrección y aclaración correspondiente a través de su publicación en la misma columna “Fichero Político” donde se suscita la confusión antes mencionada.

Sin otro particular y en espera de su respuesta agradezco la atención a la presente y le envío un cordial saludo.

A T E N T A M E N T E

LIC. ANDERSON ZENTENO AVILA

NOTIMEX 
EL UNIVERSAL 

CIUDAD DE MÉXICO LUNES 01 DE DICIEMBRE DE 2008 

14:27 El presidente del Senado, Gustavo Madero, señaló que los retos del presidente Felipe Calderón en 2009 son evitar que el proceso electoral contamine la construcción de acuerdos, y crear políticas de Estado en materias económica y de seguridad pública.En entrevista, el líder de los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) hizo un balance de los dos años de gobierno del presidente Calderón y aseguró que en materias económica y política se han logrado avances que son reconocidos por todos los mexicanos.

Recordó que el Ejecutivo federal inició su gestión el 1 de diciembre de 2006 “bajo un clima muy tenso, de polarización”, lo que logró revertir gracias a la construcción de acuerdos y de reformas importantes.El legislador por Chihuahua precisó que desde la primer semana de gobierno, Calderón le declaró la guerra al narcotráfico y al crimen organizado “e incorporó todos los recursos del Estado, incluyendo las fuerzas armadas para hacerle frente, aunque el proceso de limpiar la casa tiene costos altos”.Indicó que en 2009, en su tercer año de gobierno, el presidente Calderón

“tiene retos fuertes e importantes como que el proceso electoral federal no contamine ni descarrile la construcción de los acuerdos, sobre todo en materia de seguridad pública”.”De igual manera en 2009 necesitamos políticas de Estado en materia de seguridad pública y económica porque actualmente no las tenemos y esos son los retos que vamos a tener que asumir en ese año”, planteó Madero Muñoz.

13
Nov

Ciudad de México, 13 de Noviembre.- Aun cuando lamentó el sentido del fallo, la Comisión Nacional de Garantías del PRD dará cumplimiento a la brevedad a la resolución del TEPJF que da el triunfo a Jesús Ortega en la elección de la dirigencia nacional del partido.

La comisionada Dolores de los Angeles Nazares informó que la Comisión Técnica Electoral (CTE) podría entregar mañana la constancia de mayoría al perredista de la corriente Nueva Izquierda, toda vez que Garantías no es la instancia reglamentaria para hacerlo.

Indicó que si bien el Tribunal notificó anoche poco después de las 22:00 horas a Garantías de la resolución, momento del cual corren las 48 horas que dio el órgano jurisdiccional, esta comisión deberá girar las órdenes a la CTE para que expida la constancia.

Destacó en entrevista que “esa función la tiene exclusivamente el órgano encargado de organizar las elecciones, que es la Comisión Técnica Electoral”.

En tanto, agregó que “nosotros como órgano jurisdiccional somos los únicos que tenemos la relación jurídica y estatutaria con el Tribunal, por tanto a nosotros también nos mandata para realizar las cuestiones pertinentes y girar las órdenes adecuadas”.

Dijo que aunque no ha hablado con el otro comisionado, Renato Sales, hay la mejor disposición de dar cumplimiento a la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), maxime que son pocas horas.

“Nosotros vamos a mandatar a la Comisión Técnica Electoral para que en un tiempo determinado expida esas constancias y nos las haga llegar a nosotros, y una vez que las tengamos las notificamos al Tribunal en cumplimiento”, precisó.

Del fallo contrario al emitido por la Comisión Nacional de Garantías que resolvió anular la elección, la comisionada expuso que como “juzgador cualquiera que revoque una resolución en este caso, sí es lamentable, profesionalmente.

Esto, explicó, porque ya se tenía una posición fijada en esa resolución que se hizo con toda responsabilidad y ahora el Tribunal venga y la revoque, si es un hecho que te pega en lo profesional en tus actuaciones como juzgador”.

Refirió que el criterio que utilizó el máximo órgano electoral del país sobre la determinancia, Garantías ya lo había aplicado en el Estado de México, donde 28 por ciento de las casillas instaladas se anularon.

No obstante, aceptó que no era determinante para anular la elección en el Estado de México, porque la diferencia entre el primero y el segundo lugar era mucha y aun anulando ese 28 por ciento quien obtenía el primer lugar lo seguía teniendo.

Pero, agregó, en la elección nacional “nosotros observamos que fue un proceso cargado de irregularidades desde la emisión de la convocatoria hasta terminar con la anulación.

“Pensaba que toda esa serie de irregularidades habían vulnerado el principio de certeza, que es uno de los principios que rigen los procesos electorales y que esa sería una de las causas por las cuales debería sostener la nulidad”.

Sostuvo que “fue un criterio contrario que asumieron ahí los magistrados al decir que si bien es cierto que nosotros lo señalábamos, pero no lo probábamos”. Sin embargo, señaló, es una decisión que tomó el Tribunal y que será acatada”.
Notimex


 

El Presidente Felipe Calderón Hinojosa encabezó esta mañana en el Campo Militar Marte la Ceremonia en homenaje de cuerpo presente al extinto Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo y a sus colaboradores fallecidos el pasado martes en un percance aéreo en la Ciudad de México.

El Presidente Calderón Hinojosa, acompañado por su Gabinete Legal y Ampliado, aseguró que el mejor homenaje que se les puede hacer a los distinguidos servidores públicos es, sin duda, seguir adelante y trabajando para tener un mejor país.

“La mejor manera de honrar la memoria de los valiosos mexicanos que perdieron la vida en este lamentable acontecimiento, es seguir trabajando unidos y con mayor convicción que nunca para transformar a México”,  afirmó el Presidente Calderón.

El Titular del Ejecutivo Federal agradeció las distintas muestras de solidaridad que se han recibido de actores políticos, analistas, empresarios, sociedad civil y gobiernos extranjeros en estos momentos difíciles, porque contribuyen a reforzar el ánimo de los mexicanos.

De Juan Camilo Mouriño Terrazo, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa dijo que fue uno de sus más cercanos colaboradores y uno de sus mejores y más entrañables amigos, y lo calificó como un hombre de acción que acogió la política como el instrumento para hacer posible, más allá de las diferencias ideológicas o partidistas, las reformas que México necesita y que millones de mexicanos exigen.

Reconoció que la muerte de Juan Camilo Mouriño es una pérdida muy significativa para el Estado mexicano, toda vez que su disciplina, carácter y profundo patriotismo, fueron factores claves para que, en tan sólo dos años, el Gobierno Federal pusiera a México en la ruta de grandes transformaciones, dirigidas a construir el bienestar de los mexicanos de hoy y del mañana.

Los logros del licenciado Mouriño al frente de la Secretaría de Gobernación, afirmó, están a la vista: un clima de negociación, cotidiana interlocución, una relación de respeto con las diversas fuerzas políticas, la generación de acuerdos que se tradujeron en importantes reformas legislativas y que se beneficiaron de su sensibilidad política, su inteligencia y amplitud de miras.

Consideró que recuperó un sentido constructivo y digno de la política. “Como el demócrata que era, el licenciado Mouriño estaba convencido de que el diálogo y la pluralidad política enriquecen y fortalecen a la democracia y la vida pública del país”, indicó

Finalmente, el Presidente Felipe Calderón afirmó que “aquí nosotros, más allá del dolor, seguiremos ahora, y seguiremos más fuerte y seguiremos más aprisa; seguiremos construyendo el México distinto y mejor en el que creemos y en el que soñamos. Un México donde impere la justicia, la verdad, la libertad; un México seguro, un México limpio, un México próspero”.

Ceremonia
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